El Cable a Mariquita, un sueño ‘con los pies en la tierra’

Autoridades de Caldas y Tolima se reunieron para analizar la posibilidad de su construcción. Un experto considera que la inversión podría ser alta, pero puede construirse.

La Torre de Herveo es el recuerdo que hoy queda del cable aéreo que comunicó a Manizales con Mariquita (Tolima) entre 1922 y 1961 y que se convirtió en un medio importante de transporte y de la economía dadas las condiciones geográficas que impedían contar con vías terrestres de comunicación más apropiadas.

60 años después de su cierre, ese recuerdo sigue vivo y en una reunión que llevó a cabo el pasado viernes entre representantes de las gobernaciones de Caldas y de Tolima, Inficaldas, cámaras de Comercio de Ibagué y Honda y de la RAP Eje Cafetero, se contempló la posibilidad de reconstruir este sistema de 75 kilómetros, tras las propuestas que presentó la firma francesa MND.

Foto cortesía Gobernación de Caldas/Representantes de Caldas, Tolima y de gremios dialogaron sobre la viabilidad de este proyecto.

Juan Pablo Arbeláez, gerente del Geoparque Nevado del Ruiz, explicó que se exploran posibilidades de contar con un cable o teleférico, se empezaron a recolectar datos y a analizar las posibilidades de hacer factible este proyecto.

“La idea es poder incluir estos megaproyectos en planes estratégicos regionales para que quede consignada la importancia de estos medios de transporte, siempre y cuando los estudios permitan asumir costos y mantenimiento que esto conllevaría”, sostuvo Arbeláez.

Propuesta en la mesa

La empresa francesa propuso distintas alternativas que requerirían de una inversión de $600 mil millones a $1 billón y se realizaría a través de una APP (Alianza Público Privada) o por cooperación internacional. Arbeláez explicó que por ahora se deben analizar las cifras y qué tanta gente se movilizaría.

Entre lo que analizan es si se hace por tramos, desde Mariquita a Fresno, o de Manizales a La Esperanza o a Brisas, lo que pretende abarcar el tema turístico en el Nevado del Ruiz. Se propuso contar con vagones para pasajeros y transportar de 80 a 150 personas, y también para carga.

“Pensamos que requeriría por cada 5 kilómetros una estación y serían 15. Una propuesta es de 3 horas y media de recorrido y la segunda, de 2 horas y media. Se habla de capacidad, velocidad, todas estas cosas hay que ponderarlas, hay muchas cosas que hay que revisar”, añadió el gerente.

Es posible pensando en turismo

El ingeniero Jaime Agudelo, quien laboró en la construcción del Cable de Manizales y con experiencia en estos medios, sostuvo que hoy en día, las posibilidades tecnológicas permiten cubrir una distancia como la propuesta (75 kilómetros), pero no necesariamente se debe pensar en un único sistema, pues podría considerarse contar con varios.

Está de acuerdo con Arbeláez en que si se tiene en cuenta cabinas para transporte de pasajeros, también se puede incluir de carga, de modo que sea un servicio múltiple que viabilice el proyecto.

A esto, dice, se debe tener en cuenta a dos tipos de pasajeros: los habituales del transporte intermunicipal y por eso, la necesidad de que la línea cruce por varias localidades; y los turistas, locales y extranjeros, quienes deberían contar con una tarifa diferente y ayudarían a potenciar el sistema.

“Técnicamente todo es posible, pero los costos determinan si se hace o no se hace y un cable de estos es de mucho costo”, ingeniero Jaime Agudelo.

Pero para hacer viable este sueño, considera que es necesario contar con un estudio que defina la demanda que tendrá, hacer una exploración y analizar el tiempo de funcionamiento, pues no podría ser lo mismo que los cables urbanos que funcionan hasta 16 horas.

“Eso llevaría a determinar un sistema que diera viabilidad financiera y económica, que los costos de construcción se vean compensados con ingresos y que obviamente genere un retorno a la inversión y por eso es importante el turismo, porque si miramos los cables urbanos de Colombia, pueden llegar a ser autosostenibles, pero no generan el retorno de inversión”, manifestó el experto.

La bicirruta

Arbeláez explicó que la ruta Mariquita – Letras, hoy promovida por un privado, contará con el apoyo para que los ciclistas tengan la seguridad de recorrerla no solamente cuando se realice el reto. Por eso, los municipios que recorra recibirán instrucciones para ofrecer una mejor experiencia a los deportistas y se implementará señalética, promoción y divulgación. “No nos inventamos nada, queremos mejorar lo que ya está”, recalcó.

Entre los objetivos está oficializar otras dos bicirrutas y realizar competencias durante las celebraciones de dos municipios, aún sin definir.

Deja un comentario

Close Bitnami banner
Bitnami