#Análisis: Desde mayo de 2020, COVID-19 enluta a la sociedad quindiana

La primera muerte reportada por la pandemia en Quindío fue el 31 de mayo de 2020. Desde esa fecha a hoy, las pérdidas humanas suman 1.523 por causas asociadas al coronavirus en la zona, mientras aumentan los positivos y las salas UCI llegan a más del 85% de ocupación. Por la memoria de quienes han partido, sensatez y autocuidado.

Este miércoles, varios sectores del Quindío emitieron sus mensajes de solidaridad por la muerte de personas debido a causas asociadas al COVID-19. Publicaron en sus diferentes medios las condolencias e insistieron en que la sociedad quindiana estaba de luto por el coronavirus.

Y sí, los quindianos están de duelo, pero no solo ayer sino desde el 31 de mayo de 2020, cuando se confirmó la primera muerte por causa de la pandemia. En esa fecha comenzó el aciago informe diario de pérdidas humanas, quienes cayeron en su lucha contra el SARS COV-2. Han sido quindianos de todos los estratos, razas, condiciones y con igual valor en sus vidas, pues han sido seres humanos los que han dejado un gran vacío en sus familias, amigos y la sociedad quindiana.

En esta cruda batalla, el 15 de noviembre del año pasado se registró el más penoso día en el Quindío, con 25 fallecimientos, guarismo que hoy ya pocos recuerdan, como tampoco el del 17 de octubre con 19, el 31 de octubre, 17, o los del 27 de enero y 14 de abril de 2021 con 15 muertes cada día, o la más cercana, el pasado 17 de junio con 13 seres que perdieron su lucha contra la COVID-19.

Y es que el departamento, a pesar de su tamaño y población, se ha ubicado en los primeros lugares de incidencia, mortalidad y letalidad. En junio pasado, El Tiempo reveló un informe del Departamento Nacional de Estadística, Dane, en el cual se indicaba que “para entonces, -9 de mayo de 2021-, los decesos del COVID-19, tanto en casos confirmados como sospechosos, daban una tasa de 72,2 fallecidos por cada 100.000 habitantes en el territorio nacional; un indicador que en el Atlántico subía a 147,8; en Amazonas, a 113,1 y en el Quindío, a 98”.

La región estaba por encima de la tasa nacional y eso que no estaban incluidos los datos del mes de junio, el que ha sido crítico.

Este miércoles, los reportes de la Secretaría de Salud del Quindío indicaron 203 positivos y 5 fallecidos, quienes hoy son extrañados por sus familias y amigos, convirtiéndose en historias trágicas y de desconsuelo para ellos.

Mientras eso pasa y se emiten condolencias, la sociedad quindiana sigue indiferente en el cumplimiento estricto de los protocolos. Nada o poco han servido las recomendaciones y los llamados de las autoridades y de los profesionales de la salud, que batallan en las clínicas y hospitales para salvar vidas.

Mal uso del tapabocas, aglomeraciones en las afueras y dentro de los establecimientos de comercio, sociales y bancarios, y hasta en las filas para recibir la vacuna. Caso omiso en el transporte público y una actitud casi desafiante ante el virus que ya le ha arrebatado la vida a 1.523 personas solo en este departamento, y que ha amenazado con quebrar la salud y existencia de miles más. No por nada, en el Quindío se han confirmado 52.097 casos positivos, es decir al 9,82% de la población, si tomamos un censo de 530.000 habitantes.

Ya se ha indicado que la nueva normalidad para la reactivación es la estrategia, orden que no solo es nacional sino territorial, así organizaciones médicas, como la Alianza por la Salud y la Vida adviertan los peligros del virus y de una relajación de las medidas, lo cierto es que la vacunación y no dejar de lado los protocolos de autocuidado, son las estrategias para evitar que el coronavirus sea una amenaza para cada ciudadano y los suyos.

El personal médico está expuesto y sus condiciones están deterioradas, mientras la comunidad sigue en sus reuniones familiares, no cumple con la bioseguridad y no comprende que no solo las salas de Unidades de Cuidados Intensivos, UCI, están colapsadas, sino también las intermedias, las de hospitalización y las urgencias, porque con la nueva normalidad, los hechos violentos, accidentes, y otras patologías se han vuelto a registrar, lo cual ha hecho presión en el sistema de salud y en la provisión de medicamentos.

A este panorama se suma la amenaza de la llegada de la variante ‘delta’, que según el presidente de la Federación Médica Colombiana, Sergio Isaza, es de muy alto contagio. “Estudios recientes dicen que los niños y adultos menores de 50 años tienen más del doble de probabilidades de infectarse con la variante ‘delta’, que aunque el Instituto Nacional de Salud no ha informado de casos no significa que no esté en el país”, expresó.

Así que este miércoles, en tributo a nuestros muertos, no debe ser exclusivo lamentarse por la partida de quienes en vida tuvieron un reconocimiento sino por todos, también por aquellos de a pie que caminaron por las calles de la sociedad quindiana, porque no puede haber fallecimientos y menos vidas de primera o de cuarta categoría, son todas ellas invaluables, no un frío guarismo de una entidad.

En memoria de las 1.523 vidas pérdidas, y las que tristemente se irán por causa del coronavirus, es imperioso que el compromiso de la sociedad quindiana, en todos sus sectores, es que se defienda la vida con sensatez, al cumplir con las recomendaciones que repite el talento en salud que no se cansa en clamar por responsabilidad social.

www.ejeplural.com se solidariza con todas las familias y amigos de las víctimas de COVID-19 en Quindío.

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