La gota que rebosó la copa

Este gobierno no ha podido salir del shock que le ocasionó la inesperada reacción de un pueblo que siempre fue tan extremadamente resignado, tolerante y bonachón y que resultó desde 2019 marchando masivamente para protestar.

Este gobierno no ha podido salir del shock que le ocasionó la inesperada reacción de un pueblo que siempre fue tan extremadamente resignado, tolerante y bonachón y que resultó desde 2019 marchando masivamente para protestar.

De esa conmoción no se han podido reponer y siguen tratando de encontrar explicación ante semejante e inusual rebeldía. En las altas esferas tratan de hallar culpables porque se niegan a reconocer algún error, la soberbia no se los permite.

Un país que todo lo aguantaba sin chistar: que cada año se aumentaba el salario mínimo mezquinamente (ahí, estrictamente en los niveles de inflación) pero a mediados de enero llegaban las facturas de agua, luz y otros servicios con el 20, 25 o 30% de incremento, lo que significa una erosión al ingreso popular, sin embargo, nadie reaccionaba. Un país que vio pasar las noticias del proceso 8.000, los falsos positivos, los desplazamientos y consecuente apropiación indebida de tierras, los saqueos a los recursos públicos (Reficar, Odebrecht, Agroingreso Seguro, Túnel de la Línea, Ruta del Sol, Puente de Chirajara, las Chuzadas del Das, la Yidis Política, etc.) sin levantar una sola voz, era muy raro y por lo tanto inexplicable que algún día despertara, pero despertó.

Y se levantó con muchas y bien justificadas razones que el alto gobierno trata de ignorar o de hacerse el que ignora, el que no entiende y por eso pregunta: ¿De qué me hablas viejo?

¿Cuál fue la gota que rebosó la copa?: Este pueblo tan extremadamente tolerante, paciente y aguantador no esperó solo una gota para reaccionar, son muchas, muchísimas, son chorros.

Después del plebiscito, cuando desarrollaron los fake news con los cuales convencieron a los ciudadanos que, si votaban a favor de la paz, sus hijos se volverían homosexuales, la gente se dio cuenta que había sido engañada.

Para las presidenciales, les dijeron que había que votar por el que ellos decidieron para evitar que Colombia se vuelva una Venezuela, pues lo eligieron y Colombia se volvió una Venezuela y en algunos aspectos peor, el asesinato sistemático de líderes sociales (semejante barbaridad no sucede en el país vecino) y la muerte cruel de los participantes de las marchas, a quienes denominaron vándalos por ejercer su derecho ciudadano a la protesta, confirman este aserto, además de la negativa o las trabas para la implementación de los acuerdos de paz, son parte de la causa incubada que había estado allí, incómodamente tolerada.

Lo absolutamente intolerable para este pueblo esquilmado por todos los que han pasado por los grandes cargos de SERVIDORES pero que se creyeron EMPERADORES, son las reformas tributaria, a la salud, la pensional y la salarial para imponerle o aumentarle tributos a los más pobres, restarles derechos a los enfermos y a las personas de la tercera edad y crear una forma de salario reducido. Todos estos paquetes, para regalarle más recursos a los más ricos en detrimento de los más pobres. Robin Hood, pero al revés.

Ya habían intentado cubrir el saqueo de “La Ruta del Sol” pasándole la cuenta, no a los corruptos sino a los ciudadanos comunes y corrientes pero, con Electricaribe sí lo consumaron obligándonos a todos nosotros, los que no nos la robamos, a pagar la cuenta que se robaron los corruptos. ¿Qué irá a suceder con Hidroituango cuando se confirmen las gravísimas lesiones ambientales, sociales y económicas ocasionadas por ese engendro?

A esto súmele, que decidieron incluir en ese paquete, que el pueblo denomina PAQUETAZO, la llamada ley “Andrés Felipe Arias”, para beneficiar y dejar en libertad a muchos condenados por diversos delitos.

Si se han dado cuenta y no atienden la protesta, muy grave porque podemos considerarlo un acto de irresponsabilidad; si no han logrado entenderlo, gravísimo porque entonces la capacidad de comprensión de ellos y de sus asesores está en niveles muy bajos, bajísimos.

Los que no entienden son aquellos a los que se les pagan sumas desmesuradas precisamente para que Sí entiendan. ¿Por qué no entienden? o, mejor dicho, ¿por qué no quieren entender? O ¿por qué se hacen los que no pueden entender?

El pueblo tiene derechos y entre ellos está consagrado el de exigir a los SERVIDORES PÚBLICOS que cumplan con sus deberes y obligaciones.

Ahora, han penetrado algunos partidos de oposición. Encontraron allí gente que se presta para eso y han logrado dividirlos como lo hicieron en 1946 con el partido liberal para evitar el triunfo de Jorge Eliecer Gaitán y en 1950 para poder elegir a Laureano Gómez. Así pretenden asegurarse ahora la permanencia en el poder para continuar en sus andanzas.

Los “manguitos” y las “manguitas” ya forman parte del corrupto menú de la política: Se hacen elegir por la oposición y se dedican a hacerle los “favores” o “mandados” al gobierno. ¿Traición o engaño? ¿Cuál peor?

Un pueblo responsable, despierto y activo puede ser la salvación de este país que, sin duda alguna, requiere un cambio  pero en la dirección correcta.

Deja un comentario

Close Bitnami banner
Bitnami