¿Qué pasará con el regreso de Sandra Paola y Luz Piedad al escenario político del Quindío?

Esta semana retornó ‘al ruedo’ la exgobernadora Sandra Paola Hurtado Palacio, quien desde marzo de 2018 estaba alejada, mientras que su más crudo rival, la exalcaldesa de Armenia lo estaba desde abril del mismo año, debido al proceso judicial que la llevó a ser condenada a 6 años y 5 meses de prisión. ¿Cómo se reajustará el juego político?

Una de las rivalidades más punzantes de los últimos años en el Quindío ha sido la protagonizada por la exalcaldesa de Armenia, Luz Piedad Valencia Franco, y la exgobernadora Sandra Paola Hurtado Palacio, dos mujeres de estirpe liberal y que se formaron en las bases del desaparecido Movimiento de Integración Liberal, MIL, ese que fundó, al lado de Lucelly García de Montoya y Jesús Antonio Niño, el ahora centenario Luis Emilio Valencia Díaz, padre de la exmandataria cuyabra, quien goza desde este jueves 21 de octubre de 2021, del beneficio de la libertad condicional.

Aunque trabajaron juntas y la misma Sandra Paola profesa respeto por ‘Don Emilio’ o el ‘Taita’, como le dicen sus más cercanos -tanto que ella estuvo en el cumpleaños 100 del dirigente liberal-, hubo un punto de quiebre a finales de la década del 2000 y comienzos de la de 2010, y cada quien salió a buscar lo suyo.

Luz Piedad heredó lo conseguido por su progenitor, ‘Don Emilio Carriel’, otro de los motes con el que es conocido, y se convirtió en la jefe de la colectividad roja en la región, jefatura que alcanzó su máximo esplendor cuando fue alcaldesa de Armenia, 2012-2015; tuvo representante a la Cámara, con Luciano Grisales, elegido por primera vez en 2014, y derrotó al grupo liderado por Sandra Paola en las elecciones regionales de 2015, al ‘poner’ su reemplazo en la alcaldía, con Carlos Mario Álvarez Morales, y al gobernador -aunque el ‘Cura’ se presentó por firmas, estaba el apoyo de Luz Piedad-, Carlos Eduardo Osorio Buriticá, quienes derrotaron ‘sin piedad’ a José Manuel Ríos Morales y Sandra Milena Gómez Fajardo, en una de las más recordadas e infortunadas campañas políticas de los últimos años.

Por su parte, la exgobernadora Hurtado Palacio consolidó su liderazgo en 2011, cuando siendo diputada liberal renunció para ser candidata a la gobernación del Quindío, y para ello lo hizo con firmas que avalaron su grupo de ciudadanos ‘Quindío Firme’, en unas elecciones en las que derrotó a la candidata Belén Sánchez Cáceres, la que representaba el ‘continuismo’ del saliente mandatario Julio César López Espinosa.

Sandra Paola contó además con el apoyo de Cambio Radical, CR, gracias a su cercanía con Germán Vargas Lleras y a que en las legislativas de 2010, esta colectividad respaldó las aspiraciones de Atilano Alonso Giraldo Arboleda, tío de quien fuera su compañero sentimental César Augusto Pareja Giraldo, ‘Toto’, a la Cámara, siendo elegido representante.

Coincidieron entonces Luz Piedad y Sandra Paola en sus periodos, una como alcaldesa y la otra como gobernadora, periodo que se recuerda como infortunado por sus lamentables luchas de poder y distanciamiento, lo que como es tradicional en el Quindío, afecta el desarrollo y el jalonamiento conjunto de proyectos.

Y fue en ese momento, entre 2012 y 2015, que la señora Hurtado Palacio, junto a su entonces pareja ‘Toto’, impulsó en 2014 la lista de Cambio Radical, CR, a la Cámara y que eligió dos representantes en los nombres del repitente Atilano Giraldo y de Antonio Restrepo Salazar, ‘Toñito’. Además, el grupo de ‘firme y con las botas puestas’ ayudó desde el edificio de la plaza Bolívar a elegir como senador a Germán Varón Cotrino, consentido del CR, y quien vino a la campaña de 2014 y jamás regresó al Quindío.

Aunque se autoproclamó senador del Quindío nunca se le vio por estos lares en los cuatro años de su periodo legislativo, entre 2014 y 2018, aunque los quindianos le dieron más de 27.000 de los 79.773 de votos que obtuvo en total, un jugoso botín electoral, que luego no revalidó en 2018, porque su estrategia de ‘pescar votos’ es esa, captar sufragios en regiones igual o más ingenuas que la quindiana.

Un duro golpe para Sandra Paola fue la derrota de su amiga Sandra Gómez a la gobernación y de Ríos Morales a la alcaldía, en una campaña que se caracterizó por el derroche y la publicidad negra. Fue la de caravanas que taponaron descaradamente las vías de la ciudad, la de eventos políticos en los barrios y la de ‘títeres’ e irrespeto a los contrincantes.

Después de sus mandatos, las dos rivales fueron en descenso, Luz Piedad ‘cayó’ por el desfalco en el cobro de la contribución de valorización a comienzos de abril de 2018, y Sandra Paola fue destituida e inhabilitada por la Procuraduría, al haberse encontrado durante su administración como gobernadora, irregularidades en contratos con diversas entidades entre ellas la Promotora de Vivienda y Desarrollo del Quindío y la Corporación Autónoma Regional del Quindío, CRQ. 

Hurtado Palacio también soportó procesos ante la Fiscalía, hecho que la hizo alejarse de la actualidad regional y refugiarse en su familia y amigos, no obstante esta semana retornó ‘al ruedo’ como ella misma lo dijo, apoyando la precandidatura a la presidencia de Josué Alirio Barrera Rodríguez, de Centro Democrático, CD, mientras que Luz Piedad recibió la noticia de su libertad condicional, hecho que las pone de nuevo vigentes, dadas sus características, en el panorama social y político de la región.

Las preguntas

Las preguntas y los movimientos de quienes están en esta dinámica son muchos. ¿Apoyará Sandra Paola el candidato del uribismo a la Cámara, que por el momento solo se sabe que intentará repetir Diego Javier Osorio Jiménez, o será que la dirigente impulsará otro nombre dentro del Centro Democrático en el Quindío, pues claramente ella se ha mostrado más concentrada en presentarse en 2023 a la alcaldía de Armenia?

¿A quién apoyará al Senado del CD, la que parece ser su nueva colectividad, luego de haber renunciado a Cambio Radical en febrero de 2019? ¿Estará alejada completamente del grupo que lidera su excompañero sentimental ‘Toto’ y que es el que se dice ostenta realmente el poder en la alcaldía de José Manuel Ríos Morales? Si no está alejada del todo, ¿apoyaría la aspiración de John Édgar Pérez Rojas, el exasesor de la alcaldía y que ya inició su campaña a la Cámara, con la ‘bendición’ del ‘Totopoderoso’?

¿Y Luz Piedad? Luego de más de tres años en prisión no es extraño, de quien vive las campañas políticas, regresar a la palestra para pisar nuevamente las tarimas y hacer proselitismo. ¿Estará con la candidatura liberal de Piedad Correal Rubiano, la elegida por el grupo del gobernador Roberto Jairo Jaramillo Cárdenas, o marcará distancia con el odontopediatra, quien desde su posesión como mandatario ha dirigido sus esfuerzos para posicionar su ‘casa Jaramillo’ y quien tiene amargos recuerdos de las regionales de 2011 en las que perdió por menos de 1.000 votos ante ella, 42.937 contra 41.443?

¿O será que la exalcaldesa estará con la aspiración de Sandra Bibiana Aristizábal Saleg, quien está apadrinada además por el senador caldense Mario Castaño y quien también tiene cercanía con el excandidato a la Cámara, Ánuar Oyola, alejado este de su antiguo amigo, el gobernador Jaramillo Cárdenas?

¿Estará Luz Piedad en el mismo equipo de Luciano Grisales y el exalcalde Carlos Mario Álvarez Morales, con este último con quien se enfrentó por el desfalco de valorización, y quienes se han acercado al gobernador Roberto Jairo? ¿Cuál será la candidatura al Senado del liberalismo en el Quindío y qué espera la señora Valencia Franco?

Siendo así las cosas, el retorno de las dos damas al debate político agita las aguas y pone a hacer cuentas a más de una aspiración que se consideraba fija para las elecciones de 2022, mientras que aviva a otras que estaban relegadas. No pasa inadvertido que estos hechos se registran a solo cinco meses de las votaciones al Congreso y a siete meses de la primera vuelta presidencial. ¡Que comience la carrera!

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